miércoles, 1 de marzo de 2017

Semana 2: Lo común y lo cotidiano


Lo común y lo cotidiano, Enrique Walker, en su libro “Lo ordinario” habla de examinar lo que está ahí pero no se puede ver, para formular nuevos conceptos.


Pero no se trata de buscar, sino más bien de encontrar lo que sucede en un determinado ámbito, de reconocer la realidad existente, de estar atento al paisaje, a los materiales, a los sistemas constructivos, a los usos, a las personas que habitarán lo construido, para incorporarlo al proceso de la arquitectura. 
Como si de una obra teatral se tratara, la arquitectura ha de contar con sus tramas y con lo que representan los distintos personajes que en ella intervienen. 

Es un proceso de decantación de todo lo que nos rodea, cuyo resultado aparece de forma inesperada sin estar condicionado por el aprendizaje del arquitecto que lo diseña, y que pierde el dominio sobre él dejándose llevar por lo existente del lugar, encontrando así una creatividad nueva en su proyecto. No se trata de dejar nuestra impronta en una obra arquitectónica, sino que la propia obra sea resultado del carácter propio donde se inserta, de las negociaciones con el lugar, donde crece de forma natural, sensible al entorno, al depósito de la historia y que configura su diseño. 

Se ha de mantener la propia realidad existente, sin alterar las variables propias del lugar, detectando las cualidades determinadas que han establecido los usuarios y poniéndolas en valor. Es evitar la arquitectura icónica o arquitectura de autor -típicas del movimiento moderno, que tanto daño hizo a la arquitectura-, donde erróneamente prevalecen unos cánones anodinos e impuestos, distanciados del lenguaje propio del espacio concreto. La arquitectura ha de ser respetuosa con los oriundos, ha de tener en cuenta lo específico del lugar, su identidad, historia, depósitos... Se ha de construir lo estrictamente necesario para poner en valor estas condiciones creadas por el entorno, y ya diseñadas, ligando lo natural existente y lo construido ex novo.



Álvaro Siza Vieira

Los arquitectos no inventan nada, apenas transforman la realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario